Agencia Jafríco
PUERTO VALLARTA, Jal., 28 de agosto de 2026.- En el marco del Día Nacional del Abuelo, diversas cifras y análisis ponen de manifiesto la compleja realidad que atraviesan las personas adultas mayores en el país y en el estado.
Aunque no existe una cifra oficial exacta de abuelos, el Inegi calcula que en México viven más de 17.1 millones de personas adultas mayores de 60 años, lo que representa el 12.8% de la población total. Dentro de este grupo hay una mayoría de mujeres debido a que viven más años en promedio, se estima que cerca de 18,000 personas superan los 100 años, y existen 25.9 millones de personas de 53 años o más, etapa en la que la mayoría ya tiene nietos. Por su parte, en Jalisco radican más de 1 millón 85 mil personas adultas mayores, equivalentes al 12% de la población estatal.
A pesar de su papel fundamental en las familias, este sector sobrevive en condiciones vulnerables donde las principales problemáticas son la pobreza, el abandono, la violencia familiar y la discriminación laboral.
De acuerdo a datos de la Coneval e instituciones oficiales, alrededor del 37.9% de las personas mayores viven en situación de pobreza. Cerca del 44.6% de este sector percibe discriminación al buscar un empleo formal.
Así mismo, la falta de pensiones suficientes obliga a muchos adultos mayores a seguir trabajando en la informalidad a pesar de enfrentar problemas de salud. Se calcula que al menos el 16% de los adultos mayores en el país sufren de abandono o viven en completa soledad sin el apoyo de sus familias. La falta de redes de apoyo institucional agrava su aislamiento y afecta gravemente su salud mental.
Uno de cada diez adultos mayores en México asegura sufrir algún tipo de maltrato.
La violencia emocional y psicológica es la más frecuente, seguida por el abuso económico y patrimonial, como el despojo de casas.
En la mayoría de los casos de abuso o despojo, los agresores son los propios hijos o familiares cercanos.
Los adultos mayores presentan altas tasas de enfermedades crónico-degenerativas y padecimientos discapacitantes que requieren atención médica costosa y constante.
Existe una marcada escasez de infraestructura pública y de especialistas capacitados en geriatría para atender las necesidades físicas y mentales de esta población.

Leave a Reply