Con coordinación y comunicación buscan proteger a los cocodrilos y garantizar la seguridad de turistas y locales en Vallarta

Agencia Jafríco
PUERTO VALLARTA, Jal., 29 de julio de 2026.- La coordinación entre autoridades, sector hotelero e iniciativa privada, así como una estrategia permanente de comunicación y prevención, son las principales acciones que impulsa el Gobierno de Jalisco para proteger la población de cocodrilos en Puerto Vallarta y, al mismo tiempo, garantizar la seguridad de residentes y visitantes.

Luego de que se intensificara el debate público tras el fallecimiento de un turista el pasado 26 de junio en Marina Vallarta y el posterior hallazgo de al menos cinco cocodrilos muertos en la región, la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet) reiteró que no existe un incremento extraordinario de ejemplares ni se contempla retirarlos de su hábitat, como algunos sectores han planteado.

El director general de Recursos Naturales de la Semadet, José Daniel Graf Pérez, explicó que actualmente se trabaja de manera coordinada con la Unidad Estatal y Municipal de Protección Civil, además del Parque Estatal Estero El Salado, para implementar acciones preventivas en las zonas donde existe mayor interacción entre personas y cocodrilos.

“Actualmente tenemos personal en el Parque Estatal Estero El Salado que está trabajando de manera muy cercana con la Unidad Estatal de Protección Civil y la Unidad Municipal de Protección Civil para definir acciones que se puedan hacer en Vallarta”, señaló.

Como parte de estas medidas, autoridades estatales y municipales enviaron oficios a 12 hoteles ubicados en la franja comprendida entre el Parque Estatal Estero El Salado y el Estero El Chino-Bocanegra, solicitándoles fortalecer la vigilancia en playas, atender las recomendaciones de Protección Civil e implementar personal de monitoreo permanente en la zona costera.

El funcionario explicó que la vigilancia activa es fundamental debido a que los cocodrilos se desplazan constantemente entre esteros, ríos y mar, especialmente durante la temporada de lluvias.

“Lo ideal es que cada uno de los hoteles tenga personal contratado para hacer vigilancia activa en la línea de playa”, indicó.

Graf Pérez rechazó además las versiones difundidas en redes sociales que aseguran que los cocodrilos fueron introducidos desde otras regiones del país.

“Los cocodrilos siempre han estado en Puerto Vallarta. Históricamente han vivido ahí, mucho antes de que fuera un puerto turístico, mucho antes de que fuera una ciudad”, afirmó.

Precisó que actualmente se estima una población de aproximadamente 300 cocodrilos adultos —ejemplares de más de metro y medio de longitud— en toda la Bahía de Banderas, cifra que, dijo, no representa una sobrepoblación.

“Teníamos una población estimada de 300 cocodrilos en la Bahía de Banderas que miden más de un metro y medio de longitud”, explicó.

Asimismo, descartó por completo la posibilidad de encapsular o retirar a todos los ejemplares de su entorno natural, como algunas personas han propuesto tras los recientes incidentes.

“Encerrarlos sería una decisión muy arbitraria y muy triste para una especie que no ha tenido otra cosa más que el derecho de vivir ahí”, sostuvo.

El especialista advirtió que retirar a los cocodrilos provocaría desequilibrios ecológicos importantes en los esteros y manglares, ya que forman parte esencial de la cadena alimenticia y del equilibrio ambiental de la región.

Además, recordó que los ataques siguen siendo hechos extraordinarios. Indicó que en los últimos 52 años se han documentado 30 incidentes con cocodrilos en Puerto Vallarta y la Costa Norte, de los cuales únicamente tres han sido fatales, cifras considerablemente menores a las registradas en otras regiones del mundo donde existe convivencia con estos reptiles.

Sobre la percepción negativa que se ha generado en algunos sectores, reconoció que representa uno de los principales retos para las autoridades.

“Existe una opinión negativa… que dice que los cocodrilos son unas bestias horribles que merecen desaparecer, y eso empuja una visión de odio hacia algo que no lo merece”, expresó.

Añadió que la estrategia se centra en fortalecer la educación ambiental, la señalización, las alertas tempranas mediante aplicaciones tecnológicas, la vigilancia en playas y la difusión de recomendaciones como evitar ingresar al mar en desembocaduras de ríos y esteros, principalmente al amanecer, atardecer y durante el temporal de lluvias.

Finalmente, hizo un llamado a la población para aprender a convivir con esta especie protegida.

“Los cocodrilos no son malos, hay que mantenernos a distancia. No buscan alimentarse de las personas, son animales que no son malos por naturaleza y simplemente debemos mantenernos seguros para tener una mejor convivencia con esos bellos animales”, concluyó.

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